Thursday, March 02, 2006

LIMPIEZA DEL CABALLO

Los caballos que viven en un box deben ser aseados a diario. Para quitarles el pelo suelto, la suciedad y mantener una higiene básica. No nos lo tomemos como una obligación y un fastidio. Es algo que forma parte de aprender a tratar con caballos. Durante esa media hora o cuarto de hora estamos entablando una amistad con el caballo, nos presentamos ante él. El caballo es muy sensible a las sensaciones. A través de la limpieza el caballo se familiariza con nosotros, aprende a respetarnos y le invitamos a que confié en nosotros.
Metodología:
-Antes de montar: Le colocamos la cabezada de cuadra y lo llevamos al lugar donde vamos a limpiarlo. Primero limpiamos los cascos con un simple limpia cascos sin olvidarnos de la zona de la ranilla. La limpieza del casco es importante porque es una zona donde pueden clavarse objetos produciendo heridas de gravedad; ademas en ellos se suele acumular estiércol, lo que los convierte también en un foco de infección si no están perfectamente limpios. Después de limpiar los cascos, para cepillar al caballo utilizamos primero la almohaza moviéndola en círculo enérgicamente para sacar bien la suciedad y seguidamente pasamos el cepillo a favor del pelo. Este paso es importante, ya que al limpiar el pelo de sudor seco y suciedad, evitaremos muchos problemas en la piel del caballo. Tambien se usa un peine para desenredar la crin y la cola del caballo.
-Después de montar: Es importante darle una ducha a la zona inferior de las patas siempre desde el casco hacia arriba (en invierno) y en verano ducharlo entero. Es importante, aunque haga frió, lavarle bien las manos y los pies después de haber montado al caballo, ayuda a enfriar los tendones y a relajarse después del esfuerzo, y se pueden evitar posibles lesiones. Si hemos duchado al caballo completamente es recomendable usar un limpia sudor para escurrir el agua. Imágenes del los utensilios para la limpieza:

CEPILLO DE RAÍCES: Cuyas cerdas pueden ser naturales o de plástico. Muy útil para eliminar las manchas propias de la cuadra (barro seco, estiércol...)..

BRUZA: Elemento más cómodo que el cepillo ya que se adapta a nuestra mano y es más ligera; sus cerdas además son más cortas y suaves, con lo cual evitamos hacer daño al animal si accidentalmente le golpeamos con ella. Se utiliza para eliminar la suciedad en general (grasa, caspa...) no sólo del pelo sino de la piel en general. Muy recomendable para la cola y la crin.

ALMOHAZA: Válida para la limpieza de la grupa, debe usarse con suavidad.

LIMPIACASCOS: El Limpiacascos es un elemento fundamental para el correcto aseo del caballo.

LIMPIASUDOR:
para eliminar el exceso de agua (lluvia, ducha...) o de sudor.


TIJERAS:
para arreglar cola, tupé, crin y pelos que sobresalen en las orejas.

ESQUILADORA:
que podrá ser manual o mecánica, cualquiera de ellas nos será de gran ayuda a la hora de cortar el pelo al caballo

DUCHA CON AGUA Y JABÓN

Se trata de una forma de limpieza únicamente aconsejable en caso de que el caballo esté sucio de grasa, ya que el exceso de jabón reseca la piel del animal, llegando a producirle picores e incluso dejándola sin brillo (si no es más conveniente lavarlo únicamente con agua).Para duchar al caballo con agua y jabón es recomendable seguir estas pautas:
Utilizar jabones especiales.
Aplicar el jabón una única vez (no hay que aclarar y volver a enjabonar).
Utilizar agua caliente.
En invierno conviene lavar al animal por partes, utilizando una manta para cubrir el lugar del cuerpo que no estamos limpiando. Si estamos a baja temperatura conviene ser rápidos en el baño y, una vez terminemos, secar y cubrir de inmediato al caballo para que no coja frío.
Existen esponjas especiales, le recomendamos que utilice una para el enjabonado y otra para el aclarado.
Para enjabonar realice movimientos circulares sobre el cuerpo del animal.
No enjabone la cabeza del caballo.

LIMPIAR CON TOALLAS CALIENTES

Método adecuado para la limpieza del caballo en los días de frío, con el que evitaremos posibles resfriados.
Para limpiar al caballo de esta forma necesitaremos un cubo con agua muy caliente, una toalla lo más grande posible y un champú especial (sólo en caso de que exista mucha suciedad o que ésta sea de grasa); también le recomendamos que utilice guantes de goma (para aguantar el agua caliente).

La forma de hacerlo es como sigue:
Añadimos un poco de champú al agua caliente que tenemos en el cubo.Introducimos la toalla en el agua hasta empaparla.
Escurrimos y desplegamos la toalla para pasarla por el pelo del caballo, durante sólo unos segundos (de esta forma ablandaremos la suciedad).
Envolvemos la toalla y frotamos con ella el pelo.
Pasamos la toalla suavemente en el sentido del pelo.
Repetiremos toda la operación por cada parte del caballo, cuidando de que el agua esté siempre caliente.

LIMPIEZA DE LOS CASCOS

Se trata de una parte del caballo que siempre deberá permanecer limpia. Aunque no dispongamos de tiempo para lavar al caballo por completo, por lo menos una vez al día deberemos dedicar unos minutos a la limpieza de sus cascos. Para ello utilizaremos simplemente un limpiacascos.
Es una zona en la que pueden clavarse diferentes objetos, produciendo heridas de considerable peligro; además en ellos se suele acumular estiércol, lo que los convierte también en un foco de infección si no están perfectamente limpios.
A esto se suma el hecho de que los caballos con cascos blandos suelen tener el problema de que se desgastan con enorme facilidad y rapidez, especialmente por la parte de los talones; por lo que la revisión diaria es ineludible. En esta revisión deberemos además analizar el estado de las herraduras, su asentamiento, los clavos...La limpieza diaria de los cascos puede evitarnos numerosos contratiempos.
Además del nombrado limpiacascos, es aconsejable utilizar otros dos productos, que son:
Alquitrán para cascos: que nos ayudará a eliminar las bacterías, los gérmenes y el mal olor.
Pomada para cascos: refuerza y favorece su desarrollo natural, evitando el agrietamiento y favoreciendo su elasticidad).
Le recomendamos además que lleve consigo un limpiacascos cuando salga a pasear con su caballo, de forma que si empieza a cojear, podrá analizar si existe algún problema (tiene algún objeto clavado), y si es así solucionarlo en ese mismo momento

LIMPIEZA COMPLETA:

Tipo de limpieza que conviene realizar una vez el caballo haya finalizado su trabajo ya que en ese momento su cuerpo estará caliente, lo que favorece que la suciedad se suelte mucho más fácilmente.
Primero deberemos eliminar los restos de barro y de sudor utilizando el cepillo de raíces que pasaremos sobre la piel del caballo con suavidad para no molestarle. Hay que prestar especial cuidado a las zonas sensibles: cabeza, barriga y parte interior de las extremidades.
Después cogeremos la bruza y la pasaremos enérgicamente por cada parte del caballo. Conviene realizar alrededor de seis pasadas en cada lugar, sin golpear al animal con la bruza sino más bien apoyándola de forma suave pero firmemente de modo que las cerdas penetren en su pelo y limpien la piel.
Después de cada pasada es conveniente limpiar la bruza, para lo cual la frotaremos contra la almohaza.
Limpie siempre hacia abajo y hacia atrás.
Después se limpiarán los cascos.
La cara y el tercio superior se lavarán con las esponjas.
Por último conviene peinar la cola y la crin con un cepillo.

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